La última vez que escribí en mi otro blog (poco creativamente denominado "el blog ancestro" en los links de la derecha), tenía varias cosas que ocupaban mi tiempo y mi mente.
Entre la universidad, el nuevo trabajo que acababa de conseguir, la preparación de mi tema de tesis de grado y la convivencia con mi familia y amigos, ocuparon todo el tiempo del que disponía, el cual, alguna vez, fue el suficiente para escribir varios posts al día, hacer mis tareas, ir a clases y descansar todo cuanto quisiera. Que tiempos aquellos.
Pero eso pasó, y entre tantas cosas importantes, tuve que dejar algo de lado para no volverme loco por el estrés o la presión. Desde luego, ni el trabajo, ni la universidad, ni la tesis, ni los amigos ni la familia eran alternativas, así que tuve que sacrificar el tiempo que le dedicaba a mi blog. Ni modo.
Por eso estuvo inactivo un buen, buen tiempo. Tiempo durante el cual pude tomar aire, dedicarme ampliamente a todo lo antes mencionado, oxigenar ideas... y darme cuenta de que el blog no era un simple capricho, o una forma de sentir que soy parte del berreado "cyber-espacio", sino una forma de desahogo, que me permitía aligerar la carga de la vida diaria sin necesidad de obligar a mi familia y amigos a fingir interés en las pendejadas que me ocurren (o se me ocurren) a veces.
Y aunque es muy posible que lo que postee aquí sigan siendo "novedades que a nadie interesan", decidí cambiar el nombre debido a que, 1) se me ocurrió al apuro cuando creé el primer blog; y 2) ese título suena a sentirse víctima, marginado por los demás. Y eso es algo que francamente no he sentido. No soy tan antisocial.
Si, ya se que "outsider" sigue sonando a "externo", "marginado", e incluso "lejano", pero no es por eso que elegí ese nickname (el cual, además, le da el nombre a este blog). Lo hice porque, si todo sale como lo estoy planeando, pronto me alejaré (¿temporalmente?) de muchas de las cosas que me rodean: familia, amigos, trabajo... incluso mi ciudad y mi país, lo cual me convertirá en alguien que lo ve, lo vive y lo narra todo desde lejos. Al estilo outsider.
Estoy de vuelta. ¿Por cuanto tiempo? No se. Espero que el suficiente como para que este largo post de introducción haya valido la pena...
Entre la universidad, el nuevo trabajo que acababa de conseguir, la preparación de mi tema de tesis de grado y la convivencia con mi familia y amigos, ocuparon todo el tiempo del que disponía, el cual, alguna vez, fue el suficiente para escribir varios posts al día, hacer mis tareas, ir a clases y descansar todo cuanto quisiera. Que tiempos aquellos.
Pero eso pasó, y entre tantas cosas importantes, tuve que dejar algo de lado para no volverme loco por el estrés o la presión. Desde luego, ni el trabajo, ni la universidad, ni la tesis, ni los amigos ni la familia eran alternativas, así que tuve que sacrificar el tiempo que le dedicaba a mi blog. Ni modo.
Por eso estuvo inactivo un buen, buen tiempo. Tiempo durante el cual pude tomar aire, dedicarme ampliamente a todo lo antes mencionado, oxigenar ideas... y darme cuenta de que el blog no era un simple capricho, o una forma de sentir que soy parte del berreado "cyber-espacio", sino una forma de desahogo, que me permitía aligerar la carga de la vida diaria sin necesidad de obligar a mi familia y amigos a fingir interés en las pendejadas que me ocurren (o se me ocurren) a veces.
Y aunque es muy posible que lo que postee aquí sigan siendo "novedades que a nadie interesan", decidí cambiar el nombre debido a que, 1) se me ocurrió al apuro cuando creé el primer blog; y 2) ese título suena a sentirse víctima, marginado por los demás. Y eso es algo que francamente no he sentido. No soy tan antisocial.
Si, ya se que "outsider" sigue sonando a "externo", "marginado", e incluso "lejano", pero no es por eso que elegí ese nickname (el cual, además, le da el nombre a este blog). Lo hice porque, si todo sale como lo estoy planeando, pronto me alejaré (¿temporalmente?) de muchas de las cosas que me rodean: familia, amigos, trabajo... incluso mi ciudad y mi país, lo cual me convertirá en alguien que lo ve, lo vive y lo narra todo desde lejos. Al estilo outsider.
Estoy de vuelta. ¿Por cuanto tiempo? No se. Espero que el suficiente como para que este largo post de introducción haya valido la pena...

1 comentarios:
Pues ojalá que todo lo que estas planeando te salga tal como quieres. Lo bueno es que estas de regreso... bueno, eso parece :D
Saludos!
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