Desde hace varios días, la Asamblea Nacional Constituyente ha venido trabajando en la propuesta planteada por Tania Hermida, una cineasta/asambleísta sin nada mejor que hacer (ni la capacidad de hacer nada, como casi todos los de Alianza País, presidente incluido).
Esta propuesta tan cojuda, que ha agitado a toda la opinión nacional, consiste en cambiar, así sin mas ni mas, a dos de nuestros Símbolos Patrios que, a criterio de Hermida y los peleles que le siguen la corriente, no representan la realidad actual de nuestro país. Que si el himno es muy sangriento, que si es muy guerrerista, que si refleja mucho odio y deseos de venganza, que si ataca mucho a los (delincuentes, ladrones, putas y curas infelices que se subieron a barcos con el propósito de conseguir oro fácil, y terminaron convertidos en los asesinos sádicos, ambiciosos y enfermos sexuales que conocemos como) conquistadores españoles, que si esto, que si lo otro...
Y del escudo, ni se diga: el argumento para cambiarlo es que no contiene elementos que representen la gran diversidad de pueblos, culturas y medio ambiente que tenemos (y que, pienso yo, hacen que nuestro país sea tan cagado de gobernar). ¿Y entonces, todo lo que nos enseñaron en la escuela sobre el comercio, la grandeza, la unión, los meses históricos, la paz y demás, no tiene validez? ¿O será que todo eso quedó en el pasado, y ya no va de acuerdo con la realidad actual de esta patria, que supuestamente ya es de todos?
Por eso, de entre una gran variedad de estupideces que seguramente lanzaron los asambleístas como alternativas para el nuevo escudo de nuestro país, la que fue escogida para convertirse en el nuevo símbolo de todo lo que es el Ecuador hoy en día es:
Esta propuesta tan cojuda, que ha agitado a toda la opinión nacional, consiste en cambiar, así sin mas ni mas, a dos de nuestros Símbolos Patrios que, a criterio de Hermida y los peleles que le siguen la corriente, no representan la realidad actual de nuestro país. Que si el himno es muy sangriento, que si es muy guerrerista, que si refleja mucho odio y deseos de venganza, que si ataca mucho a los (delincuentes, ladrones, putas y curas infelices que se subieron a barcos con el propósito de conseguir oro fácil, y terminaron convertidos en los asesinos sádicos, ambiciosos y enfermos sexuales que conocemos como) conquistadores españoles, que si esto, que si lo otro...
Y del escudo, ni se diga: el argumento para cambiarlo es que no contiene elementos que representen la gran diversidad de pueblos, culturas y medio ambiente que tenemos (y que, pienso yo, hacen que nuestro país sea tan cagado de gobernar). ¿Y entonces, todo lo que nos enseñaron en la escuela sobre el comercio, la grandeza, la unión, los meses históricos, la paz y demás, no tiene validez? ¿O será que todo eso quedó en el pasado, y ya no va de acuerdo con la realidad actual de esta patria, que supuestamente ya es de todos?
Por eso, de entre una gran variedad de estupideces que seguramente lanzaron los asambleístas como alternativas para el nuevo escudo de nuestro país, la que fue escogida para convertirse en el nuevo símbolo de todo lo que es el Ecuador hoy en día es:
Si esto fuera verdad, ¿cómo se lo podría describir para los libros de cívica? Acepto sugerencias...
A este paso, y si las cosas son así, no me sorprendería que el soundtrack de la película “Titanic”, el tema de apertura de la Novela del Cholito, o ese reggaetón que dice: “Tu me dejastesss caer...” se conviertan en nuestro nuevo Himno Nacional. En este país, esas cosas son posibles. Esas, y otras mucho peores.
P.D.: Hay que destacar que los diseñadores definitivamente hicieron justicia al colocar la bandera de Emelec, en tamaño grande, en uno de los costados del nuevo escudo. Eso si es refeljar la realidad nacional. Supongo que por eso la bandera de la Liga es tan pequeña y está colocada donde casi ni se ve.

1 comentarios:
MUY INTERESANTE, TAN SOLO FALCO COLOCAR LA NUEVA RIQUEZA DEL PAIS... lAS MINAS DE ORO ADIVINARON
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