El título de este post proviene de un chiste cruel que me envió por celular mi amiga Chío. Por supuesto, es muy triste lo que sucedió en la discoteca Old Factory, de Quito.
Una serie de sucesos, errores, negligencias, discriminación, estupidez y, si quieren, mala suerte, provocó una tragedia de grandes dimensiones, similar a lo que ocurrió en el 2004 en la discoteca Cromañón, de Buenos Aires. ¿Somos los ecuatorianos incapaces de aprender de los errores de los demás?
Y claro, tras la tragedia, lo de costumbre: todos son inocentes, nadie acepta la responsabilidad que tuvo (unos mas, otros menos... pero todos) en la desgracia. Municipio, Bomberos, organizadores, propietarios de la discoteca, la intendencia de Policía, los rockeros... todos se dedican a echar la culpa al de al lado, al de al frente... incluso al presidente (salió en verso...) lo cual, para mi, es llegar al colmo de la idiotez y de la desesperación por llamar la atención en los medios.
Y disculpenme por ser indolente, pero entre todos los involucrados, quienes tuvieron el comportamiento mas cojudo fueron los representantes del movimiento rockero quiteño. De aproximadamente 15 personas pertenecientes o relacionadas (padres y familiares incluidos) que fueron entrevistadas en la tele durante estas casi dos semanas, solo una (1) tuvo el raciocinio suficiente como para aceptar que ellos, los asistentes al concierto, también tuvieron parte de la culpa por varias razones: asistir a un concierto en un local que, a simple vista, no estaba habilitado para ese propósito; permanecer allí a pesar de que, en las propias palabras del entrevistado en cuestión, no había ninguna garantía de seguridad; no percatarse de que la capacidad máxima del local había sido excedida, permanecer impávidos mientras un tarado (o grupo de tarados) lanza bengalas hacia un techo decorado con tela (material inflamable, para quienes no sepan)... Todos los demás prefirieron llorar en pantalla, mientras levantaban su dedo índice para acusar, de forma disparatada, al presidente, al alcalde, concejales, intendente, bomberos... en resumen, todos la cagaron, excepto ellos. ¡Viva el rock!
Ahora, lo que casi nadie dijo (solo fue revelado en una entrevista hecha por el amargado insoportable de Jorge Ortiz, de Teleamazonas, el canal mediocre), pero seguro era conocido por todos los asistentes al dichoso concierto, es que el grupo Vendimia, que inició con sus pendejadas de lanzar fuego y bengalas en un espacio cerrado y con techo, acostumbra a dar este y otros tipos de shows "adicionales" (como teatro o malabares) en todas sus presentaciones a manera de compensación para el público, ya que su música es bastante mala, y todos lo saben. Incluyendo al mismo grupo.
Según lo narró una carta enviada al programa de entrevistas matinales de Jorge "lacayo de Fidel Egas" Ortiz, al momento de iniciar su presentación, Vendimia ingresó por un lado del escenario, encabezados por un tipo (no se si sea su vocalista) que hacía el truco de lanzar fuego mientras subía a la tarima. En el camino, le faltó poco para quemar una pantalla de plasma que estaba colocada en la parte alta. Luego, durante la presentación, la piromanía continuó en aquel lugar que, según se constató después de lo sucedido, había sido aislado contra el ruido usando... ¡colchones y espuma flex! Inteligencia proveniente del bolsillo, sin duda. Pero esto último no viene al caso, en realidad.
Lo que si viene al caso es que la gente sabía las artimañas de Vendimia para no ser abucheados por su falta de talento musical. Y quienes no lo sabían, seguro presenciaron la escena del plasma, y notaron la tela que colgaba del techo. ¿Y aún así se quedaron dentro del local, como si nada? Discúlpenme nuevamente por la indolencia, pero este es uno de aquellos casos en que la estupidez se paga con la vida.
De todas maneras, no se por que se quejan tanto los sobrevivientes, los familiares de las víctimas y el movimiento rockero en general. Por qué sufrir, llorar y apuntar con el dedo a todo el mundo, si los "caídos" (una denominación que suena demasiado heróica como para ser adjudicada a esta gente), pertenecientes a la subcultura del rock gótico (como se han autodefinido casi todos quienes vivieron para contarlo), al fin recibieron lo que tanto han buscado.
¿A qué me refiero? Lean esta definición que Wikipedia presenta respecto a los góticos, su personalidad y sus ideologías:
Si embargo, cabe destacar que no todos los denominados góticos presentan las mismas características, pues en la mayoría de los casos la forma de vestir es una forma de mostrar lo que se lleva adentro por esta razón se ve muy enmarcado el estilo propio. En cuanto a la música puede decirse que es en lo único que todos tienen estrecha relación ya que no todos adoptan las mismas ideologías. Nombraremos algunas de sus ideologías:
- Interés por lo sobrenatural, el horror, la morbosidad, la muerte y la oscuridad.
- La literatura, en los inicios de esta subcultura la preferidad era la de personajes del romanticismo.
- Interés por los castillos, los cementerios, iglesias, ruinas, vampiros, y en general seres sobrenaturales, maldiciones.
- La melancolía y la soledad.
- Entienden el mundo de una manera diferente, saben que está mal pero no se preocupan por cambiarlo. Ideología apolítica.
- Es mal interpretado el concepto de gótico, ya que se tienen erróneas ideas, como es el caso de creer que son satánicos....rara vez un gótico tiene inclinaciones por el satanismo, generalmente tiene influencias con varias religiones, usa accesorios religiosos como cruces y/o escapularios. Sus inclinaciones por la oscuridad y la muerte y temas afines nacen más por una inquietud personal que por ideología en general.
¿Ya entendieron a que me referí antes? Les explico: los góticos, sin ser satánicos (o al menos, se supone que no lo son), viven su vida alrededor de la muerte. Tienen fijación por lo oscuro, lo lúgubre y depresivo (castillos, cementerios, maldiciones, vampiros...), el horror y, claro, la muerte. Solo es cuestión de escuchar (en el primer video de este post) al tarado que, con una voz que intenta ser aterradora (sin conseguirlo, en realidad da chiste), da la bienvenida a todos a la "santísima muerte". Las palabras tienen poder, mi estimado tarado. Si tienes una Biblia, busca y lee Marcos 7, 15. Y si no tienes, o no quieres tener nada que ver con Biblias, haz click aquí y encontrarás cientos de razones de todo tipo (religiosas, científicas, motivacionales, testimoniales...) por las cuales dejar de pensar, sin razón válida, en pendejadas deprimentes y aterradoras, y empezar a pensar positivo.
En conclusión: ¿les gustaba la muerte? Ahora tienen lo que tanto querían. Punto.
P.D.: ¿Ya les pedí disculpas por la indolencia?

1 comentarios:
de acuerdo en que los primeros responsables son los del grupo, pero no creo que los asistentes tengan alguna culpa.
eso de vivir pensando en la muerte no es razón para morir quemado. el poder de las palabras? yo no lo creo: el niño que murió en el estadio del barcelona no adoraba la oscuridad y esas notas e igual le llegó la bengala.
yo me voy por las causa-efecto terrenales: si lanzas una bengala en un lugar cerrado, te incendias. así de simple. independientemente de que lo hagan con unas palabras o con otras.
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